¿Va a reemplazar la IA a tu asistente virtual o a tu PM? Leí la investigación para que no tengas que hacerlo
Si estás por contratar a un asistente virtual o a un project manager, apuesto a que ya pensaste esto: ¿no puede la IA hacer eso ahora?
Buena pregunta. Y no quise responderla con mi opinión, porque claro que yo diría que no. Vivo de esto. Así que me puse a leer. Diez informes y estudios: de economistas, de firmas de consultoría, de una encuesta de una gran tecnológica y de una plataforma de freelancers con sus propios datos de contratos.
Esto es lo que saqué de ellos, en palabras simples.
La versión corta: la IA se está quedando con las tareas. No se está quedando con la responsabilidad. El detalle es que muchas de esas tareas son justo en lo que muchos asistentes y PMs gastan su semana.
Lo que realmente se va
Empecemos por el titular que asusta, porque es real. El Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial espera que los asistentes administrativos y las secretarias ejecutivas estén entre los roles que más se reducen, y menciona la IA y las tecnologías de procesamiento de información como una de las razones.
Ahora la parte que no sale en el titular. En ese mismo informe, los project managers están entre las categorías de empleo que más puestos suman.
Mismo informe, dos flechas apuntando en direcciones opuestas. ¿Por qué?
Gartner dio una pista en 2019. Predijo que para 2030 la IA se haría cargo de cerca del 80% de las tareas actuales de gestión de proyectos, y los ejemplos que dio fueron recolección de datos, seguimiento y reportes. Fíjate en lo que falta en esa lista. Nadie dijo que la IA fuera a decidir qué riesgo vale la pena asumir, ni a sentarse frente a un stakeholder difícil. Es un pronóstico de 2019, así que lo leo como una dirección, no como una fecha. Pero la dirección coincide con todo lo demás que encontré.
Harvard Business Review planteó algo parecido en 2023. Los autores abren con una cifra a la que vuelvo seguido: solo cerca del 35% de los proyectos se completan con éxito. Su argumento es que la tecnología que usan los equipos de proyecto sigue siendo inmadura, y que la IA está por cambiar eso. Así lo leo yo: mejores herramientas para el registro y el seguimiento, para que las personas dediquen su tiempo a lo que decide si un proyecto llega a buen puerto.
Entonces el patrón no es “los asistentes pierden, los PMs ganan”. Es que la parte de recolectar, copiar y reformatear de cualquier trabajo es la primera que se va. Si tu trabajo era sobre todo eso, tienes un problema. Si tu trabajo era sobre todo decidir qué hacer con esa información, no.
No se trata de títulos de cargo
Upwork analizó los datos de su propia plataforma y encontró algo que me sorprendió. Los freelancers de soporte administrativo vieron subir sus ingresos entre 6 y 7%, algo que Upwork atribuye a la IA generativa. Escritura y traducción bajaron, 8% y 10%. Servicio al cliente también bajó, 4%.
Misma tecnología, resultados opuestos. La explicación de Upwork es que la IA abarata el trabajo rutinario y de bajo valor, y hace más valioso el trabajo de mayor valor que se apoya en él.
Una advertencia pequeña: es una sola plataforma y sobre todo un solo año (2023), y es un tipo de evidencia distinto a la encuesta a empleadores del Foro Económico Mundial. Ninguna es la última palabra. Pero en el fondo dicen lo mismo. La pregunta no es “qué cargo”, es “qué tareas, y qué tan fácil es que una máquina las haga”.
Qué pasa con el trabajo que se queda
Dos estudios que sí recomiendo leer.
En el primero, unos investigadores siguieron a más de 5.000 agentes de soporte al cliente que recibieron un asistente de IA. En promedio resolvieron cerca de 15% más casos por hora. Quienes más ganaron fueron los de menos experiencia. Los más experimentados casi no se aceleraron y, si acaso, su calidad bajó un poco.
En el segundo, un experimento aleatorizado con profesionales universitarios haciendo tareas de escritura realistas, ChatGPT redujo el tiempo cerca de 40% y subió la calidad evaluada cerca de 18%. Algo más que me gustó: la gente pasó menos tiempo en borradores iniciales y más tiempo generando ideas y editando.
Junta los dos y así los leo yo. La IA sube el piso. “Sabe escribir un correo decente” o “sabe resumir una llamada” deja de ser algo por lo que puedas cobrar. Lo que queda es la parte que la herramienta no hace por ti: saber qué conservar, qué cortar y qué cuestionar.
Dónde falla sin que te des cuenta
Este es el que yo tendría presente. Un equipo de investigadores que trabajó con BCG le dio a 758 consultores un conjunto de tareas realistas, unas con GPT-4 y otras sin él. En las tareas que la IA maneja bien, los consultores terminaron cerca de 12% más tareas, cerca de 25% más rápido, con una calidad evaluada alrededor de 40% más alta. Impresionante.
Pero el equipo también diseñó una tarea en la que la IA daría una respuesta convincente y equivocada. Quienes trabajaron sin IA acertaron el 84% de las veces. Quienes usaron IA acertaron entre 60 y 70%.
Los investigadores llaman frontera irregular al borde entre “la IA es muy buena en esto” y “la IA se equivoca con total seguridad en esto”. El problema es que no puedes ver dónde está. Y la herramienta suena tan segura que la gente se relaja y deja de revisar.
Luego está el Work Trend Index 2024 de Microsoft y LinkedIn. El 75% de los trabajadores del conocimiento ya usa IA en el trabajo, y el 78% de ellos trae sus propias herramientas. El 60% de los líderes dice que su empresa no tiene un plan para esto. Solo el 39% de los usuarios ha recibido alguna capacitación en IA de su empleador.
Entonces el riesgo no es que tu asistente use IA. Probablemente ya lo hace. El riesgo es que nadie haya acordado cómo.
Si yo fuera quien contrata
Esto es lo que preguntaría. Y es lo que esperaría que me preguntaran.
- “¿Dónde usas IA y dónde no?” Una buena respuesta nombra ambas. “En todo” y “nunca” son señales de alerta.
- “¿Cómo lo verificas?” Quién revisa qué, y qué pasa cuando la herramienta se equivoca con total seguridad.
- “¿Tu proceso está documentado?” Si el trabajo vive en la cabeza de una persona, la IA lo hace más rápido, no más seguro.
- “¿De qué eres responsable?” De resultados, no de horas de redacción. Una bandeja limpia. Un plan que se sostiene. Un reporte en el que puedes confiar.
Qué hago yo con todo esto
Uso la IA para primeras pasadas: borradores, resúmenes de investigación, detectar patrones en una pila de casos. Luego me hago cargo de la versión final, y puedo decirte qué verifiqué.
En ARQ diseñé un filtro de primera revisión con IA para la verificación de origen de fondos. Redujo en más de 90% la revisión manual innecesaria y dio a los usuarios una respuesta más rápida sobre la documentación faltante. La palabra que hay que notar en “primera revisión” es primera. El punto era despejar lo evidente para que las personas pudieran dedicar su tiempo a los casos que requerían criterio.
Si quieres el lado del día a día desde la silla del project manager, lo escribí en Cómo la IA está cambiando el rol del Project Manager.
Si quieres mirar tu propia semana y ver qué partes son trabajo de primera pasada y cuáles necesitan a una persona, escríbeme. Lo revisamos juntos.
Qué leí
Diez fuentes, ocho de ellas citadas arriba. Las cifras son de las versiones enlazadas aquí, y algunas empezaron como documentos de trabajo que luego fueron revisados.
- Foro Económico Mundial, The Future of Jobs Report 2025 (enero de 2025)
- La predicción de Gartner de 2019 sobre gestión de proyectos, según la cubrió ITPro: Gartner predicts AI will consume 80% of project management tasks
- Upwork Research Institute, How Generative AI Adds Value to the Future of Work
- Brynjolfsson, Li y Raymond, Generative AI at Work
- Noy y Zhang, Experimental evidence on the productivity effects of generative artificial intelligence, Science, 2023
- Dell’Acqua y colegas, Navigating the Jagged Technological Frontier, leído a través del resumen de su coautor Ethan Mollick: Centaurs and Cyborgs on the Jagged Frontier
- Microsoft y LinkedIn, 2024 Work Trend Index
- Nieto-Rodriguez y Vargas, How AI Will Transform Project Management, Harvard Business Review, 2023
Las dos que no cité: el informe de McKinsey de 2023 sobre el potencial económico de la IA generativa y la encuesta de ASAP de 2025 a profesionales administrativos. No pude abrir el original del primero, y la segunda deja sus cifras detrás de una membresía.